lunes, 20 de enero de 2014

El tren de los sueños...



  

              
                      

  Sentada en este frío y solitario andén, espero a que llegue mi tren. No negaré que llevo, un tiempo haciendo cola solo pare poder acceder a él, pero no ha sido hasta hoy, cuando me he armado de valor, dispuesta a embarcarme para hacer semejante travesía… estoy asustada y al mismo tiempo, ilusionada pues he luchado muchísimo para llegar hasta aquí. Hay quien afirma que solo pasa una vez en la vida y, que si no lo aprovechas, éste sigue de largo. Me aterra que ello sea así, por eso espero ansiosa igual que un reo que espera que le concedan la libertad…
   Quiero dejar atrás mi incipiente melancolía y soledad, tomar otro rumbo y sentir otros aires….ansío montarme en ese tren plagado de sueños e ilusión dejando a un lado los problemas y las preocupaciones que tanto me acometen y apenas me permiten pensar con claridad…la vida no ha sido muy generosa conmigo, si acaso, ha puesto en mi camino personas que solo sabía aprovecharse de mí y de mis sentimientos, arrojándome al más tenebroso olvido, por eso, hoy decido, tomar el control de todo aquello que me ha sido arrebatado tan injustamente para brindarme la oportunidad de ser feliz…pero la espera se me hace eterna pero no pierdo la esperanza porque aquí sigo sentada, como alma en pena, en esta sombría y angustiada estación, buscando un compañero de viaje con quien compartir mi camino, mis sueños, mis anhelos… pero lo que veo me aterra pues apenas hay nadie en el andén, salvo la añoranza de aquellos quienes esperaron y acabaron arrojando la toalla…solo el susurro del viento entona una monótona melodía que acompaña mi larga espera pero, aun así, no voy a desistir en este loco deseo de tomar ese tren el cual aún está por pasar y, que seguro me compensará con algo hermoso y duradero… 
             

           
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