martes, 4 de marzo de 2014

Atrévete



  
   
  Dime una palabra
que brote de tu corazón,
para que reviva mi alma,
ansiosa por amarte
hasta la expiración.
  Exhala ese suspiro,
que yace escondido,
dentro tu hermoso ser,
aterrado ante la indecisión
de amar y padecer,
más has de saber
que te amo con locura,
con la misma bravura
de un humilde caballero,
dispuesto a entregarte
la luna, las estrellas,
y todo el firmamento.
  Regálame un pensamiento,
prohibido y exaltado,
con el que colmar
tus fantasías de mujer,
a través de sentidos besos
 y ardientes caricias,
que subsisten
en ese apartado rincón,
esperando una señal tuya,
más sé que la paciencia
es mi mayor virtud…  
  Dame ese beso,
sin tener que pedírtelo,
para poder calmar
este agitado corazón
envuelto en llamas,
que se desvive
por tu delicada figura.
  Regálame una mirada,
seguida de una sonrisa,
hermosa cadencia musical
para mis oídos,
los cuales aguardan ansiosos,
una palabra de aliento
que emerja de tus labios,
para así sellar este amor,
que siento por tí…



 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.