viernes, 7 de marzo de 2014

En el olvido



      

 Escribir versos es, amiga mía,
mi más admirado
remanso de paz,
donde  mi alma habita
cansada de vagar
entre estas brumas,
vacías y huecas,
que solo inciden
y persiguen enturbiar
mis agitados ánimos,
cuando menos lo espero…
más desespero desbordado,
todo acomplejado,
ante el infortunio,
que me acosa,
solo para condenarme
al más absoluto desdén,
por quienes decían
admirar mi arte,
en mis momentos
de máximo esplendor,
más hoy, convertido,
en una sombra vieja,
roída por el olvido,
nadie llama a mi puerta,
ni nadie me dedica
si quiera una sonrisa,
más huyo de este mundo,
incierto y cruel,
igual de detestable que inseguro ,
solo para refugiarme
en tus cálidos brazos
de leal compañera,
y hermosa damisela,
vestida de rimas y estrofas,
y variado repertorio…
más sé que nada pides,
ni nada exiges,
salvo la más bella lira,
la cual plasmo,
en este sentido poema
que fluye alborotado
igual que mi doliente corazón.  



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