sábado, 29 de marzo de 2014

Sufrimiento



                                           
  Duele el haberte amado con el corazón y no con la razón. De haber sido esto último, me habría ahorrado todo este sufrimiento que azota mi ser y que apenas me deja vivir en paz, porque te necesito igual que el aire que respiro, supiste inundar mi vida con auténticos soplos de felicidad, incluso lograste que volviera a creer en el amor  devolviéndome la esperanza que creí haber perdido años atrás. Contigo supe lo que era el bienestar, hasta que él se cruzó en nuestro camino solo para sembrar la duda entre tú y yo…
  Nada ni nadie logrará separarme de ti, me prometiste en uno de tus arrebatos de pasión y, ¡qué pronto te olvidaste de tu juramento! Porque hoy, más que nunca, te noto a años luz de mí, perdido en una espiral de manipulación por aquel que dice ser tu amigo y al que preferiste creer sus mentiras antes que escuchar mi verdad, de ahí que lograra separarnos, tal y como planificó desde un primer momento…
   Y aquí estoy yo, sola y abandonada a mi suerte, mientras mi alma padece la angustia más extrema, atrapada por los recuerdos que se aglutinan en mi memoria, la cual  intenta, desesperada, borrar el ayer pero es en vano. te recuerdo...
  En cada momento…a cada instante.
 Te has convertido en la sombra de mi pensamiento y en el carcelero de mis sentimientos. Pese a ello lucho, inútilmente, por liberarme de tanto desconsuelo pero, las lágrimas, que no cesan, bañan mi rostro y todo mi er, ya que me doblego a la voluntad de un corazón destruído, que sufre por culpa de la maldad de aquel que se hace pasar por tu amigo y al que, te empeñas en endiosar e idolatrar por encima de todas las circunstancias…


                                     Para Elisa, con cariño. TQ.



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