domingo, 27 de abril de 2014

Alguien como tú



            
  Eres como ese depredador, que sobrevuela, ávido por devorar a su presa, a la que persigue, obstinado, solo para arrebatarle el aliento mientras la despedazada en medio de un reguero de olvido y de putrefacción…
 ...Solo que yo, te entregué, primero, mi corazón, para, poco después, perecer en vida…pues supiste ilusionarme, dulcemente, para luego optar por la más aterradora indiferencia, la cual me sentenció a una perpetua condena de lamento, en la que adolecí, mientras la razón, me fustigaba, mostrándome lo equivocada que estaba, al amar a alguien como tú, a quien, a fin de cuentas, nunca importé, lo suficiente, salvo en sus momentos de extrema soledad…pese a ello, dejé a un lado mi orgullo y acudí a tí, confiándote todo cuanto yo era, aferrada, inútilmente, a la absurda esperanza, de oír un ¨te quiero¨ pronunciado por tus labios, sellados por la propia desgana, que regía tu insólito ser que tanto me cautivó y, al que evoco, una y otra vez, en mis instantes de mayor debilidad, porque no negaré que te extraño y que te sigo queriendo como el primer día, solo que ahora, me encuentro terriblemente sola y a la deriva…




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