miércoles, 21 de mayo de 2014

Estrella fugaz



                           
   Apareciste en mi vida como esa hermosa estrella fugaz, que surca el firmamento para poco después desintegrarse dejando huérfano a todo un cielo estrellado, solo que a mí, me sumergiste en un inquietante oscuridad que me engulló sin dejar apenas nada de mí, excepto una funesta silueta similar a la de un espectro errante, ansioso por encontrar la paz eterna con la que calmar su adolecida alma, la cual vaga, sin rumbo, en mitad de la nada…
  Pese a ello luché por escapar de semejante agonía, entretanto en mis oídos resonaba una aterradora sinfonía de auténtico pesar, de la que hice todo un himno, mientras enjugaba mis lágrimas las cuales brotaban como un horrendo caudal repleto de sufrimiento y amargura. Algo que no llegaste a padecer dado que, a fin de cuentas, lo nuestro fue una mera ilusión forjada por dos almas perdidas en el horizonte, a los que la fortuna intentó unir en un momento de absoluto delirio...mientras que a mí el amor me cegó haciendo de mi un pobre desdichado, a ti, tan siquiera te deslumbró, sencillamente, porque mirabas hacia otro lado...


 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.