lunes, 26 de mayo de 2014

Infortunio

                         


  Me atraganto en mi propio lamento que emerge traicionero desde lo más profundo de mi alma, la cual enmudece ante estos incesantes temblores de agonía que me empujan a padecer el más terrible pesar, mientras mi corazón, vencido por el dolor, late en una lenta amargura que me envuelve de un modo devastador, impidiéndome escapar de tanto infortunio, quien imperioso, se ha adueñado de todo cuanto soy...
 No negaré que hay momentos en que te amo, otros en que me odio por ser tan necio…pese a ello no puedo menos que sentir compasión por mí mismo, algo que tú siempre me negaste, mientras buscabas consuelo en otros brazos, dejándome eternamente encadenado a una espantosa vertiente de padecimiento, la cual me ocasionó múltiples heridas que ni el tiempo puede curar, pues tu amor fue como un puñal, igual de frío que afilado, que se clavó en mi costado y que me es difícil de arrancar…sencillamente, porque temo desangrarme en medio de esta aterradora  soledad…


 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.