domingo, 20 de julio de 2014

Labios sellados

                                                                            


   Entrecierro mis ojos entregándome, por completo, a un hondo pesar que enmudece mis labios, mientras lloro en soledad, la cual va acomodándose a mi alrededor, con sumo descaro, aprovechándose de mi creciente desdicha y este irrefutable dolor que me acecha, empuñando una fría vara de hierro con la que intenta doblegar mi alma a un triste y aterrador sufrimiento, que fluye, cada vez, que evoco nuestro primer encuentro… 
   Recuerdo que fue la casualidad quien nos presentó, mostrándonos la grandeza de una afinidad latente, seguido por una complicidad que marcó nuestras vidas, al menos la mía…dado que ante mí se abrió una ventana de esperanza cuya brisa acarició mi ser, despertando, así, una bella ilusión plagada de emoción que me embelesó el corazón, pues quedé atrapada en un universo repleto de sentimiento, fruto de un anhelo que tú te encargaste de sepultar, lentamente, con tanto afán…logrando, así, que el desamor vuelva a mí con su indiscutible máscara de desencanto y amargura, solo para quedarse dormido en mis brazos, mientras veo como mi mundo vuelve a teñirse, injustamente, de oscuridad…


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.