martes, 15 de julio de 2014

Lenta tortura

                      


   Te nutres con mis emociones, sabiendo que por ti suspiro mientras mi alma vaga indefensa en un mar repleto de indecisión y confusión, que trato de sobrellevar, cada vez que dices que es a mí a quien amas, seguido poco después, por un ¨por ti nada siento¨ que perdura en el tiempo como una sentencia firme y condenatoria…es entonces cuando mi corazón, henchido de dolor, se sumerge entre olas de completo sufrimiento que yo inmortalizo entre sollozos,  al sentir cómo tus huellas se desvanecen en la lejanía. No obstante intento emerger de la penumbra, sometiéndome, de nuevo, a tu oscuro juego, donde tú marcas las reglas y yo las acato, guiada por la imperiosa necesidad de tenerte siempre a mi lado…
   Pero la razón, se subleva contra mis sentimientos, mostrándome una triste realidad en la que apenas nada recibo, excepto el leve roce de tu piel, que yo transformo en toda una caricia, la cual rememoro cuando estoy asolas con mis pensamientos, donde realmente existo como ser humano, que siente y padece... algo que tú ignoras mientras me torturas lentamente…



 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.