miércoles, 2 de julio de 2014

Mero espejismo


                                  
  Trazaste una vereda recubierta de esperanza permitiendo que me ilusionara, apasionadamente, con todo lo que hallé a mi paso, incluida tu esencia la cual me deslumbró por entero, alimentado mis emociones que fluían desbordados por la intensidad del momento, solo para dejarme a merced de un tormento que fue envenenando mi alma, cada vez que te oía decir que me amabas, cuando solo vendías cortinas de humo con las que encubrías una dolorosa realidad, la cual causó estragos en mi ser. No obstante, aprendí a disfrazar mi pesar aferrada a mis sentimientos, quienes se negaban a quererte perderte, aun cuando una parte de mí se sublevaba para que me deshiciera de ese aciago dolor que asolaba mi corazón…
    Y lo hice…sin pensar que ante mí se estaba abriendo otro funesto abismo, dado que no logro olvidar el daño que me hiciste, mientras intento acostumbrarme al roce de otros brazos, que me envuelven con infinita ternura y pasión, ofreciéndome la luna y el firmamento en cada ocasión…algo que nunca hiciste a pesar de haberte idealizado como el hombre perfecto que luego resultó ser un mero espejismo…


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.