martes, 1 de julio de 2014

Nada soy



   
                            
  Siento cómo mi alma decae, paulatinamente, desde que supe que no podré tenerte, por más que intenté robarle tiempo el tiempo, quien no quiso detenerse dado que todo siguió su curso, siendo yo el único que quedó  atrapado y perdido en medio de un paisaje agreste, donde nunca parece ponerse sol, con el que poder secar estas terribles heridas que siegan mi corazón, ya que  nada poseo…
  Ni nada soy… si no te tengo.
 Me atraganto en mi propio sufrimiento, al ver cómo todo se desmorona a mí alrededor, incluida la ilusión quien enmudece ante tanta consternación. Tiemblo cegado por el desaliento de no saber qué hacer, para poder recuperar aquella complicidad con la que contábamos, cuando aquel bello sentimiento nos encumbró al más sublime altar, donde, tiempo atrás, juramos que lo nuestro nunca moriría, sin embargo, hoy soy yo quien muere en una lenta agonía…



 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.