sábado, 19 de julio de 2014

Figura de cristal

                                                                     

  Cansada de esperar, inútilmente, bajo una tormenta de hielo, vi cómo mi vida transcurría en una lenta agonía recubierta de constantes desencuentros, donde el cielo siempre era gris oscuro y nunca parecía que fuera a brillar el sol, mientras el viento susurraba palabras de lamento que hacían mella en mi alma de un modo arrebatador, sobre todo cuando te acercabas, con sigilo, para moldearme a tu libre albedrío como si fuera una simple silueta de cristal expuesta al más desafortunado huracán, cuya fuerza rompió en mil pedazos lo poco que quedaba de mi, mas me afané en recomponerme, vanamente, reprochándome el haber caído en una vertiente recubierta de fango que cubrió de amargura una ilusión, forjada por un destino que trató de unir dos almas perdidas en la oscuridad, las cuales estaba condenadas a no entenderse, de ahí que mi adolecido corazón me alentó a buscar refugio para poder seguir mi camino, dejando atrás una historia plagada de lamento siendo tú mi mayor decepción, al no percatarte del profundo amor que yo sentía por tí...


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.