domingo, 24 de agosto de 2014

Amante fugitivo

                                   
  Apenas percibo el sonido de tu voz que se debilita en este horrendo mar de desconcierto, cuyas gélidas aguas bañan de sufrimiento mi corazón, ya que difícilmente siento el roce de tus labios envueltos en desgana la cual te ha vencido, encumbrándote como el amante fugitivo que juega hábilmente con mis sentimientos y emociones, mientras escapas por aquel balcón repleto de lujuria al que me asomo para ver cómo te esfumas en la oscuridad. Entretanto tu existencia se asemeja al insalvable abismo de una vida curtida entre espejos de pedantería en el que te reflejas, sintiéndote dueño y señor de todo cuanto conquistas con tu innata zalamería…más te miro y me río de mi propio lamento, resultado indiscutible de una verdad a medias, que muere a ratos para transformarse en toda un engaño que yo asumo en silencio…Pues sé que saltas de lecho en lecho, mancillando el honor y la virtud de quienes por ti suspiran, y te añoran entre sábanas de lino y satén… Más ¡ay, triste de mi! Estúpido espectro que contempla la luna, esperando inutilmente a que vuelvas…a sabiendas que solo me queda el sentir de estas lágrimas que fluyen anegando mis ojos, y mi alma…

 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.