lunes, 4 de agosto de 2014

Funesto pesar


                         
      
   El corazón me pedía amarte hasta la extenuación, mientras éste luchaba contra la razón, quien me advertía que sufriría, pero preferí arriesgarme para no perder la oportunidad de estar a tu lado. Y me embarqué en un hermoso navío rebosante de pasión, a merced de una suave brisa que inundaba mi alma con un infinito ardor, el cual intensificaba aquella ardiente llama de amor que sentía por ti. A medida que íbamos navegando mar adentro, el barco comenzó a tambalearse perdiendo el rumbo hacia tierra firme, y por más que luché por mantenernos a flote, fui yo quien acabó cayendo por la borda, ahogándome en un repentino y sentido aluvión de lágrimas…  
   Y te busqué desesperada con la mirada para que me rescataras de aquel horror, pero rehusaste hacerlo, dejándome que me sumergiera en un horrible remolino de sufrimiento que padecí en soledad…ahora ya no me quedan palabras para expresar lo que siento, ya que se atragantan en mis labios, dibujados por un triste lamento que fluye insidioso, cada vez, que evoco aquel momento cuando me tuviste y me dejaste hundir en la más profunda oscuridad, pues convertiste mi alegría en un funesto pesar…



 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.