domingo, 31 de agosto de 2014

Lirios rojos

                               
   Diste por hecho que este corazón te pertenecía, pero no te percataste que por ti ya nada sentía, excepto un atisbo de piedad que rozaba la bondad, aquella que se te brindó, pero que tú no supiste apreciar…   
  Más ahora apareces con coronas de lirios rojos, símbolo de un amor ardiente que ahora perece al fondo de aquel abismo, punto insondable donde yo me hallo, junto con otras almas perdidas, cruelmente heridas por aquellos amantes efímeros, los cuales dejaron una huella imborrable en aquellos corazones latientes, hoy deshechos y afligidos, abandonados y conducidos al paredón de la muerte…de donde emergen voces de lamento que hielan la sangre...al igual que las lágrimas de quienes quieren vivir alejados del infortunio que conlleva el más triste dolor…no obstante nadie acude a nuestro rescate, excepto la sombra de nosotros mismos quien nos tiende su mano amiga, solo para que salgamos a la superficie, y así poder perseguir con paso firme  nuestro propio destino, quien nos aguarda al final del camino…  

© Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.