miércoles, 3 de septiembre de 2014

Eternamente

                                             

  Su mirada denotaba un aterrador vacío que emergía de su alma, tristemente, atormentada por tanto dolor, puesto que la había perdido en silencio, el mismo que le acompañaba desde que ella se había ido. Si acaso volvió a ahogar su pena, atragantándose con su propio sollozo, mientras una sombra negra le alentaba a poner fin a aquel terrible sufrimiento que le oprimía el corazón. Más prefirió deambular como un espectro por cada rincón que le recordaba a ella. Lloró, amargamente, hasta quedar sin fuerzas, ansiando volverla a ver, aunque solo fuera por un leve instante…y fue así, como llegó a su dulce morada, recubierta de mármol y pétalos de rosas. La miró y le sonrió…si cabe le habló desde lo más profundo de su ser, lo que le permitió ir liberando su dolencia, dado que fue sintiendo cómo aquella suave luz sepultaba la oscuridad que asolaba su existencia. El tiempo decidió detenerse, creando una atmosfera puramente delirante para quien va a visitar a su ser querido, y cuyo grato recuerdo yace eternamente en la memoria… 


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.