lunes, 17 de noviembre de 2014

Heridas





                      
  Vencida por este mísero dolor, noto cómo las heridas de mi corazón no cicatrizan por más que las intento sanar, pues no puedo evitar echar la vista atrás solo para refugiarme en el recuerdo, y así hallar un mínimo de paz, pero es en vano... ya que lograste embelesarme, mientras cavabas una fosa a la que poder arrojarme. Y lo cierto es que, aquí estoy pereciendo en una extrema agonía, sin que nadie pueda socorrerme de tan triste sollozo con el que atraganto en completa melancolía…sólo porque creí que fui un algo para ti. Ahora sé que no fue así, puesto que nada era lo que parecía ni tan siquiera aquel beso no dado a mi alma apenada, la cual yace callada…
  Muerte silenciosa la que me espera entre estas frías sábanas de seda, hoy convertidas en mortaja de difunto con la que me envuelvo yo sola…   


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.