lunes, 3 de noviembre de 2014

Te abracé



                 
                             
                          
                          
                                  
                       


  Viniste a mi surgido de la nada y no dudé en amarte con cada poro de mi piel. Te abracé sintiendo aquel deseo, cálido y seductor, el cual me arrebató la razón, pues te quise sin pensar recreándome en el suave murmullo de tu voz cargada de pasión. Por un leve instante, recorrí el mapa de tu cuerpo, rebasando la frontera marcada por el agitado compás de una melodía prohibida escrita al viento…rebeldía de emociones asaltaron mi alma liberándola de sí misma, mientras conjugaba palabras entrelazadas selladas en una promesa que aminoró nuestra marcha hasta el alba. Suspiros emitidos avivando el fuego de un amor forjado por una ilusión…
….que solo habitaba en mi corazón.



© Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.