En ti muero cubriendo mis horas con esta sediciosa penitencia, cuyo calvario somete mi aliento porque en ti mis
ojos buscan tu corazón mudo y lejano.
© CHARLOTTE
BENNET
I Sin ti, la noche no sueña, la lluvia se vuelve escarcha, y mi amor trasiega como un difunto condenado. El tiempo se quiebra ...