Hoy no escribo para adornar la realidad, sino para señalar sus terribles fisuras. Comparto estos versos contra quienes pretenden que nos acostumbremos a ver el horror de las injusticias y de la guerra… Porque mientras quede un rastro de la sinrazón, mi voz no piensa callarse.
I
Donde todo se fragmenta y el aire se envenena,
donde la arrogancia y el poder avasallan,
donde el agua escasea y el hambre voltea;
donde la brutalidad golpea
y los infames corean...
Donde los cuerpos inertes aún lloran,
la muerte transita
con su horda de impunidad.
©Charlotte Bennet
II
No hay amanecer
en la franja de la discordia.
No hay esperanza
en los bordes filosos de la vida.
Las hojas no bailan, caen derrocadas.
El viento no ulula, tatúa nombres
sobre una áspera sepultura
cubierta de hiel y escarcha.
©Charlotte Bennet
III
El silencio no es miedo;
Es protesta callada;
aquí el dolor es rehén
de un mañana que llora
como la tierra tomada y sepultada
por las huellas volubles
de una guerra inhumana.
©Charlotte Bennet