lunes, 25 de mayo de 2026

LOCOS

 


1

Mi voluntad ya no distingue

entre adoración y caída,

entre la herida y la ofrenda.

Confundí el amor

con el vértigo del desamor,

mientras la pasión latía en mis manos

como el fuego que todo lo destruye,

como la ausencia que arremete furiosa.

Vi cómo esos ojos

me miraban con anhelo.

Escuché esas promesas

perderse en la distancia.

Y aun así vuelvo al delirio,

al mismo abismo,

a esos labios equivocados.

Y me pregunto…

¿Los locos aman

o arrancan los pétalos

de las margaritas

por puro instinto?

©Charlotte Bennet

 


BITCH

 


1

En un borde afilado trasnochas,

como una sombra que escarba, arremete,
exige
y nunca se sacia.

Vas a ciegas

a través de las cloacas húmedas del chismorreo,
masticando envidias,
escupiendo veneno
que aún humea entre tus labios.

Todo en ti ruge:
la avaricia,
la soberbia,
la gula de tu propia vanidad
retorciéndose
como un animal enjaulado.

Y aun así permaneces,
inclinada sobre la noche
como quien busca
un chisme enterrado
bajo tu carne putrefacta.

Hay una verdad torcida
pudriéndose en ti
como fruta fermentada,
olvidada en un verano amargo
y corrupto hirviendo en tu garganta.

Tejes falsedades,
y vendes maldades.

Pero la verdad regresa.
Siempre regresa.

A ese borde afilado
donde cohabitas,

—como una zorra—
donde respiras,
hambre
y miseria.

©Charlotte Bennet 

 

domingo, 24 de mayo de 2026

SI TE FUERAS

 

 

 1

Si te fueras hoy,
la noche moriría en mis labios,
y en mis manos la luna
se vestiría de luto.

La brisa se quebraría
arrastrando silencios.

Amor, no te vayas aún.
No agites la sangre
que late bajo mis heridas abiertas.

©Charlotte Bennet

 

LO QUE NO NAUFRAGÓ

 

 

 1

Buscamos seducirnos
en el reflejo
de nuestra misma penumbra:
tú eras un sombra herida,
yo un recuerdo golpeado
por tanta deslealtad.
Ninguno naufragó.

Buscamos sostenernos
en los filos quejosos

de nuestras heridas:
tú eras viento cansado,
yo la marea vencida

por las olas.
Ninguno se alejó.

Buscamos amarnos:
tú eras pretexto,
yo insistencia.
Y todo enmudeció.

©Charlotte Bennet

 

SANTUARIO

 

 

 

 

 1

Se hizo de noche
en los quejumbrosos filos
de mi alma:
santuario de tus ofrendas pasadas,
que aún arden en mis labios
como dolientes plegarias.

Mi cuerpo,
sepulcro de tu mirada
y tierra engañada donde reposan
todos nuestros anhelos; aun así,
 sé pronunciar tu nombre
sobre las ruinas de este silencio,
latente como una pobre sombra olvidada.

©Charlotte Bennet

 

 

 

 

sábado, 16 de mayo de 2026

REBELDÍA

 

 

 

 

 1

Mi amor es como una noche confinada
sobre los desapacibles pliegues
de su frente huraña.
No hay flores en su boca,
ni su voz responde ya a mis naufragios:
solo oígo un aullido que retumba
contra su alma errática.

¿Qué haré ahora
con su abismo,
si hoy mi corazón arde en rebeldía?

©Charlotte Bennet

sábado, 9 de mayo de 2026

INNEGABLE

 

 

 I

Sin ti,
la noche no sueña,
la lluvia se vuelve escarcha,
y mi amor trasiega
como un difunto condenado.

El tiempo se quiebra
en mis manos.
¿Amor, por qué te has marchitado?
¿Por qué tu recuerdo
me atraviesa como un cuchillo afilado?
¿Por qué tu voz susurra
lo que ya no será?

Y aun así,
busco entre mis sombras tu nombre callado,
tu figura exaltada,
tu pasión desmesurada,
hasta que mi corazón,
de su profundo dolor,
cae ante este silencio innegable.

©Charlotte Bennet

  1 Mi voluntad ya no distingue entre adoración y caída, entre la herida y la ofrenda. Confundí el amor con el vértigo del desamor, mientras...