viernes, 23 de octubre de 2026

ANATOMÍA DE UN NAUFRAGIO. PARTE IV

 

  A quienes han recorrido conmigo este naufragio, y han descubierto su anatomía comentaros que aquí, en la grieta donde la tempestad al fin descansa, voy a hacer una ligera pausa. El viaje hacia lo profundo exige un respiro, un tiempo para apartarse de la marea y atender ciertos asuntos en la superficie. Por el momento, las aguas se quedan en calma y mi voz la custodia ese abismo. Nos volveremos a encontrar en la siguiente marejada. Gracias por estar y leer mis letras. Y, también, por permanecer en este habitáculo plagado de luces, sombras y naufragios. Un abrazo. Charlotte.   :)

 

    

IV 

No hubo paz en esa profundidad,

sólo turbulencias. 

El fondo no me escuchaba: 

solo me engullía. 

La superficie era un agujero lejano, 

Anclado en mi retina 

Como un cristal candente, y roto. 

Ahí... el naufragio  

Era la única voz que me quedaba

como el tiempo, que sólo me miraba. 

Pero no morí, sino que me convertí

 en esa tempestad 

capaz de roer la piel de ese abismo. 

©Charlotte Bennet 

ANATOMÍA DE UN NAUFRAGIO. PARTE III

 

III   

Y, fue en esa grieta

donde aprendí a respirar:

Sola y desorientada,   

 mientras la marea   

insistía en reescribirme.   

 No hubo quien me sustentara,   

 ni astilla que me sujetara...   

Sólo ese fondo aclamaba mi nombre.

Y era mi destino,   

un hogar donde la corriente    

Arrastraba lo que nunca dije.   

Ahí, la luz perdía su fuerza, 

Su forma.  

Su rostro.   

Era yo contra el arrastre.   

Contra la deriva   

Y, por primera vez...   

el mar era mi sombra...   

©Charlotte Bennet 

ANATOMÍA DE UN NAUFRAGIO. PARTE II

 

 

 

II

Sobreviví 

a una noche que no cesaba... 

Mientras la corriente helada 

me arrastraba como un espectro 

atrapado 

en una grieta por donde el abismo me respiraba. 

Y bajo la piel de esa noche enjaulada, 

mi ser se encogía ante tanto naufragio. 

Ya no había silencio que me sepultara: 

sino que en mí habitaba una niebla desordenada

igual de muda como siniestra.

©Charlotte Bennet 

ANATOMÍA DE UN NAUFRAGIO. PARTE I

 

 

 I

Hubo un eco distante

de un tiempo perdido 

que no quise escuchar,  

un eco que la propia niebla empezó a tragar. 

Y fue ahí, bajo la piel de la niebla,  

donde los espectros 

 susurraban mi nombre 

 mientras devoraban lo que fui: 

 una reliquia consumada, ahogada 

 entre continuos naufragios y soplos helados de tempestad. 

No hubo luz ahí, 

 sino una ardiente oscuridad, 

 un espacio que aprendió a escucharme,  

un pulso suspendido que el abismo me resguardó,  

un silencio rudo dispuesto a sepultarme. 

                                              ©Charlotte Bennet



jueves, 8 de octubre de 2026

EL DESAHUCIO

 

   ANOCHE VI EN LAS NOTICIAS QUE MARICARMEN ABASCAL, UNA MUJER DE 87 AÑOS EN SITUACIÓN DE EXTREMA VULNERABILIDAD, FALLECIÓ EN EL HOSPITAL TRAS SER DESAHUCIADA.

      ¿CUÁNTAS MARICARMEN SE NECESITAN PARA FRENAR LOS DESAHUCIOS HABIDOS Y POR HABER? MILES DE PERSONAS Y FAMILIAS SE HAN VISTO ARROJADAS A LA CALLE; ALGUNAS NO LO HAN SOPORTADO Y HAN SIDO EMPUJADAS A QUITARSE LA VIDA. ¿HASTA CUÁNDO ESTE SISTEMA CORRUPTO VA A SEGUIR EJECUTÁNDONOS Y ARREBATÁNDONOS LO ÚNICO QUE NOS QUEDA?  

    SIEMPRE VOY A ESTAR DEL LADO DEL QUE SUFRE, Y SIEMPRE VOY A UTILIZAR MIS LETRAS PARA APOYARLES Y DENUNCIAR CUALQUIER CLASE DE INJUSTICIA O BARBARIE.

     D.E.P.

 

1

Un huracán muerde la grieta

donde antes hubo un hogar.

Un golpe seco arranca la cerradura,

y la palabra desahucio

rompe las costillas de tu aire.

La rabia se incrusta en tu sangre.

Vaciaron tus entrañas a la intemperie.

Y un dolor agudo late bajo tu carne:

Un aullido mudo retumba

sobre las ruinas de lo que fue.

Tus ejecutores, asesinos sigilosos,

hoy «lloran» tu muerte.

Pero la tierra te acoge

con salmos y flores,

mientras a ellos

solo les queda escupir

mentiras e impunidad.

©Charlotte Bennet

 

sábado, 3 de octubre de 2026

ANATOMÍA DE UNA CAÍDA. PARTE IV

 



4

Hay inviernos que matan

y promesas que inundan

de clamor aquel amor,

asediado por el ímpetu

de las ofrendas marcadas

sobre los bordes afilados

de un río desbordado

que no supo ser cauce,

sino abismo.

Hoy las palabras sangran

en el mismo borde afilado;

no hubo tregua en la despedida,

tan solo el vértigo

de la anatomía de una caída voraz.

©CHARLOTTE BENNET 

viernes, 2 de octubre de 2026

ANATOMÍA DE UNA CAÍDA. PARTE III

 




3

Tu sombra se encoge,

buscando alivio

allá donde no alcanza a llegar.

Fuiste luz frente a su oscuridad.

Amaste sin reclamar, ante su voluntad

colmada de frío y sal.

Pero ahora es el silencio quien manda:

dibujando su rostro

hasta convertirlo en niebla,

mientras forja una balada

donde el amor es ahora escarcha

y la memoria,

una sinfonía estéril

que no termina de morir.

©CHARLOTTE BENNET 

ANATOMÍA DE UNA CAÍDA. PARTE II

 

2

Un viento silencioso

te quiebra los huesos,

mientras un eco abstracto

habita en esta penumbra

donde sus labios, ahora ásperos,

veneraban los tuyos.

La ausencia aquí ya no es vacío,

sino presencia desmesurada.

Pero es tu alma, desquiciada,

quien sigue contando compases,

buscando ese acorde final

sobre esta ceniza amortajada,

reclamando esa nota

que ya dejó de sonar.

 ©CHARLOTTE BENNET

 

 

 

jueves, 1 de octubre de 2026

ANATOMÍA DE UNA CAÍDA. PARTE I

 


1

Caminas

entre el duelo, la herida y la sangre,

entre el tormento, el dolor y el recelo…

tropezando con sinfonías ya desiertas,

con promesas mustias

y miradas distantes.

No eres tú quien departe,

sino es la realidad la que dictamina

que esta es la esencia

de lo que queda

cuando el amor cae

antes de rozar el aire...

©CHARLOTTE BENNET

    A quienes han recorrido conmigo este naufragio, y han descubierto su anatomía comentaros que aquí, en la grieta donde la tempestad al fi...