domingo, 24 de mayo de 2026

SI TE FUERAS

 

 

 1

Si te fueras hoy,
la noche moriría en mis labios,
y en mis manos la luna
se vestiría de luto.

La brisa se quebraría
arrastrando silencios.

Amor, no te vayas aún.
No agites la sangre
que late bajo mis heridas abiertas.

©Charlotte Bennet

 

LO QUE NO NAUFRAGÓ

 

 

 1

Buscamos seducirnos
en el reflejo
de nuestra misma penumbra:
tú eras un sombra herida,
yo un recuerdo golpeado
por tanta deslealtad.
Ninguno naufragó.

Buscamos sostenernos
en los filos quejosos

de nuestras heridas:
tú eras viento cansado,
yo la marea vencida

por las olas.
Ninguno se hundió.

Buscamos amarnos:
tú eras pretexto,
yo insistencia.
Y todo enmudeció.

©Charlotte Bennet

 

SANTUARIO

 

 

 

 

 1

Se hizo de noche
en los quejumbrosos filos
de mi alma:
santuario de tus ofrendas pasadas,
que aún arden en mis labios
como dolientes plegarias.

Mi cuerpo,
sepulcro de tu mirada
y tierra engañada donde reposan
todos nuestros anhelos; aun así,
 sé pronunciar tu nombre
sobre las ruinas de este silencio,
latente como una pobre sombra olvidada.

©Charlotte Bennet

 

 

 

 

sábado, 16 de mayo de 2026

REBELDÍA

 

 

 

 

 1

Mi amor es como una noche confinada
sobre los desapacibles pliegues
de su frente huraña.
No hay flores en su boca,
ni su voz responde ya a mis naufragios:
solo oígo un aullido que retumba
contra su alma errática.

¿Qué haré ahora
con su abismo,
si hoy mi corazón arde en rebeldía?

©Charlotte Bennet

sábado, 9 de mayo de 2026

INNEGABLE

 

 

 I

Sin ti,
la noche no sueña,
la lluvia se vuelve escarcha,
y mi amor trasiega
como un difunto condenado.

El tiempo se quiebra
en mis manos.
¿Amor, por qué te has marchitado?
¿Por qué tu recuerdo
me atraviesa como un cuchillo afilado?
¿Por qué tu voz susurra
lo que ya no será?

Y aun así,
busco entre mis sombras tu nombre callado,
tu figura exaltada,
tu pasión desmesurada,
hasta que mi corazón,
de su profundo dolor,
cae ante este silencio innegable.

©Charlotte Bennet

     1 Si te fueras hoy, la noche moriría en mis labios, y en mis manos la luna se vestiría de luto. La brisa se quebraría arrastran...