miércoles, 31 de diciembre de 2025

BALANCE DEL AÑO...

 

    Siempre hago un balance del año antes de que acabe, porque no hacerlo es como si me faltara algo... Y, sí, ha sido un año de mierda. Y no, no fue porque no intentara que fuera bueno. A veces das demasiado y recibes menos que un indigente pidiendo limosna en plena tormenta. Te educan para ser buena gente y acabas convertida en el vertedero emocional, económico y social de otros. Así que voy a procurar no serlo en lo sucesivo. Porque, aunque no lo parezca, calo rápido a la gente… y también a sus miserias. Por eso evito los dramas. El problema es que los dramas tienen olfato y siempre acaban encontrándome. Pero dejémoslo claro: no soy la terapeuta de nadie. No arreglo vidas ajenas, no sostengo egos frágiles, ni acompaño a los TOC porque no me pertenece esa labor. No tengo una varita mágica. No hago milagros. Y no pienso romperme para que otros sigan cómodos. La vida no es amable. Y, rara vez, la gente lo es. La vida no espera a que estés preparada, y, a menudo, no premia el esfuerzo y no compensa la bondad, sino la maldad. Pasa rápido y exige lucidez y agilidad. Te estancas; te hundes, y nadie vendrá a salvarte. Así que aprende a mirar antes de caminar, a defender tu espacio, porque si no lo haces, te lo ocuparán. Así es como funciona esto, de modo que espabila, ¡joder!”.

    Esto es lo escribiría uno de mis personajes de la bilogía Los Mansfield. Y sí, incomoda bastante su transparencia, pero tiene parte de razón. Somos como somos, y la gente, a veces, se aprovecha de eso. Te estrujan durante todo el año, y cuando no quieres que sigan haciéndolo te odian y dan de lado... Pero no estamos aquí para cargar con mochilas ajenas, ni sostener a quienes son propensos a caer.

    Vivir no es aguantar, ni justificar, ni salvar a nadie. Vivir es estar en paz con uno mismo, y lo que te rodea. Todo lo demás es ruido: gente que invade, que confunde cercanía o amabilidad con tener derecho sobre ti. Elegir a gente auténtica es la clave del bienestar emocional de uno. No todo el mundo merece  tu tiempo, tus palabras, tu esfuerzo, ni la llave de acceso a tu vida personal. Rodéate de un ambiente sano, o asume el precio de no hacerlo porque la factura siempre llega... Y casi nunca es barata.

      Feliz entrada de año, lectores. :)

domingo, 28 de diciembre de 2025

LA AMISTAD VERDADERA

 

    Nos pasamos la vida esperando a que esa “amistad verdadera” llegue, y cuando lo hace, nos damos cuenta de que las apariencias, a veces, engañan. Esos “amigos” pueden terminar siendo lobos con piel de cordero cuando menos lo esperas. No te sientas mal por ello. Es fácil confundirse cuando las palabras suenan tan bonitas, pero los hechos siempre cuentan más. Tenlo presente: la verdadera amistad no se pide, ni se exige. Se construye con el día a día, con el simple acto de estar ahí, incluso cuando las cosas no están tan bien.

     Cuando alguien te aprecia, te valora de verdad, te respeta y está dispuesto a estar a tu lado sin pedir nada a cambio, sabes que esa amistad sí vale la pena. Lo demás es puro teatro, así que no sufras. Ellos, te aseguro, no lo harán por ti. A lo sumo, buscarán a alguien mucho más ingenuo a quien estafar emocionalmente y sacar tajada de ello.

    Así que empieza por hacer un barrido para este año nuevo que está a punto de empezar. Da un giro a tu vida, y toma el control. Elige quién se queda y quién se va. No des explicaciones. No las necesitan. Saben lo que han hecho, y aún así te culparán… Pero tú sabes quién eres. No necesitas que te lo recuerden...

           Hoy no quiero excederme, sino solidarizarme con los familiares y amigos de las víctimas del trágico accidente ferroviario o...