lunes, 2 de abril de 2018

INVIERNO







                                     

                                
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¡Oh, corazón quebrado!
Tú, que apelas a la esperanza,
recibes de este crepúsculo doliente
una corona de espigas,
símbolo marchito de un deseo velado.

Evoca cuán fugaz expiró la primavera
sobre mi ferviente pecho,
y cuán indómito es este invierno
que asedia, tenaz, mi alma.

© Charlotte Bennet


        I Cada instante contigo fue como una diminuta luz que me envolvía en la profundidad de tu noche seca, buscando lo que ya no ...