sábado, 18 de enero de 2014

La mirada de Raquel



                                
   Ella pretendía ser feliz, al lado de su primer amor quien solo estaba jugando vilmente con sus sentimientos, por medio de un cúmulo de promesas, que nunca llegaron a cumplirse, pues murieron en el camino. Si acaso, Raquel Gómez, se cegó y no vio la clase hombre que tenía al lado, el cual, solo le hacía sufrir, por eso, no tardó en verse con las manos vacías, mientras el dolor hacía estragos en su pobre alma atormentada…
   Buscó consuelo en sus amigos más allegados a los que confió, entre pena y llanto, su terrible malestar. Ellos la consolaron con palabras de aliento que de poco le sirvieron porque Raquel quería que ese amor fuera veraz, sin máscaras ni artilugios pero él, un mujeriego donde los haya, se afanó en tratar de engatusarla siguiendo el mismo rol, haciendo los mismos falsos juramentos y, ella, aconsejada por su palpitante corazón volvió a caer en el mismo abismo de oscuridad. La vida dejó de resultarle atractiva, por un tiempo se olvidó del mundo y de los amigos y se refugió en, la no menos, odiosa soledad que solo le mostraba el camino hacia la destrucción. Su ánimo cada vez empeorado le exasperaba. Lloraba desconsolada viendo cuan injusto había sido el destino con ella, pues solo la empujaba a los brazos de aquel miserable cretino…
   Él era la viva estampa del niño rico y desconsiderado que solo sabía pensar con lo que la naturaleza le había dotado. Hacía de la seducción y la mentira su mejor carta de presentación. Tenía buena presencia y saber estar pero lo que, muy pocos, sabían, era que su mirada era el reflejo del engaño…Raquel siempre sucumbía a sus encantos de galán seductor y le amó, desde la libertad totalmente entregada para volver a ser humillada por ese miserable trolero. Pues el muy descarado, decidió casarse y formar una familia al lado de otra. Pronto la rabia y el sufrimiento llevó a Raquel al borde del enloquecimiento. Desesperada por arrancarlo de lo más profundo de su corazón, un buen día y tras meses de intensa terapia, logró escurrirse del enemigo que aun sigue rondándola, con el mismo descaro y la osadía de siempre…
   Quiera la fortuna que Raquel se mantenga en esta línea y que no se desmorone siguiendo la senda que le ha sido encomendada. Ella es hermosa por dentro y por fuera pues, su mirada, cálida y transparente refleja la más infinita ternura, sus ojos brillantes y penetrantes, denotan una eterna sensibilidad…su sonrisa, a veces, expresa una innata timidez no lejos de la alegría y la esperanza. Ella es la rosa que brota en medio del edén, su corazón, en un tiempo herido y henchido de dolor, ahora late suavemente buscando la propia felicidad al lado de quien ella cree que la merece… solo ha de creérselo para darse cuenta de que ella es única y no necesita que un desalmado se lo recuerde solo para llevarla al catre… 

         

© Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet. 

Ansias



       
 Sigo aquí evocando el ayer,
esperando bajo la fina lluvia
que cala todo mi ser,
a que recapacites,
y regreses junto a mí…
pues no olvido tu recuerdo,
ni tampoco tu querer…
pero ambos sabemos,
que fue tu orgullo   
quien vestido de vanidad  
el que acabó decidiendo por  los dos…
tú te fuiste por un lado, yo por el otro…
el tiempo que todo lo cura
conmigo no hizo ese milagro…
pues no hay ni un solo día 
que no evoque y aclame tu presencia, amor mío…
   Hoy, después de tu repentina apatía,
sigo añorando tu hermosa estampa,
de aquel hombre enamorado
que me hacía reír y soñar,
jurando que nunca te irías de mi lado…
pero quiso el destino intervenir,
para apartarte de mí...
y así, fue como todo se tiñó de gris
bajo la influencia de una fuerte tormenta
que aun azota mi alma
quien llora e implora, desesperada
que recapacites y regreses junto a mí…
pues no hay peor tormento
que ver lo sola que estoy sín tí....



              

© Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet. 

viernes, 17 de enero de 2014

El arrogante inmaduro


                        El arrogante inmaduro  

   La vida, con sus más y sus menos, siempre me ha tratado en su justa medida. No me ha regalado nada ni yo le he pedido más de lo que me ha podido dar… salvo salud. Si acaso de lo único que me puedo quejar es que el destino pusiera en mi camino al mayor sin vergüenza de todos los hombres  y ese no era otro que mi ex…
   Tengo 19 años y estudio auxiliar de administrativo, nací en un pequeño pueblo de A Coruña, soy gallega por los cuatro costados, me siento orgullosa de la familia que tengo y, de mis amigos, solo puedo decir que he aprendido a ser selectiva con aquellos, quienes, en su tiempo, se rieron de mí y que ahora no son más que insignificantes rastrojos…hoy puedo decir, gracias a Dios, que estoy curada de espanto y que me guío solo por mi infalible intuición para saber perfectamente con quien quiero o no estar. Algo que era, prácticamente imposible años atrás porque era una pobre tonta que intentaba caerle bien a todo el mundo y no tenía porque será así. Los límites los marco yo ahora…
   Como ya mencioné, mi historia de ¨no amor¨ se remonta en la época en que iba al instituto, era toda una adolescente perdida que intentaba encontrar su sitio en el mundo. Me afané en buscarlo pero, las personas, con su innata maldad, siempre procuraban hundir mis sueños reduciéndolos a la nada…yo, era la nueva en la clase, y me convertí en el hazmerreír y en el blanco perfecto de las bromas pesadas de aquellos desalmados payasos que tenía por compañeros…si acaso cuando pasé a segundo de BUP las aguas seguían igual de turbias y mi desatino fue llevarme a casa todo cuanto me sucedía en ese repugnante lugar. Lloré como nunca despertando en mí una inconmensurable amargura que se prolongó hasta que mi sino quiso darle una vuelta de tuerca a toda esa barbarie. Mis notas eran excelentes pero yo, no encajaba ahí, luego, al año siguiente solicité plaza en otro centro y, no sé si fue peor el remedio o la enfermedad porque me topé con el que sería mi novio durante cuatro años. Se hacía llamar Joaquín Castro y, estaba como un tren. Recuerdo que cuando llegué el primer día a clase, ocupé el mismo asiento que él. Nos miramos, me sonrió con esa carita de pilluelo y caí rendida como una tonta a sus pies…
    Durante un tiempo, me dediqué a venerarle cuando, mis nuevos amigos me aconsejaban que tuviera cuidado con él, que no era de fiar pero mi amor hacia el susodicho me impulsó a darlo todo para no recibir nada a cambio. De hecho, jamás me presentó a sus amigos ni me permitió que trabara amistad con más personas porque era egoísta, solo pensaba en sí mismo… era encontrarse con su grupito de colegas y, si te he visto, no me acuerdo…llegó un momento en que su humor se agrió y su prepotencia alcanzó cuotas insospechadas. Me hablaba de un modo que me hacía sentir inferior a él. Todo eran quejas y malos rollos…me vi desbordada ante tanta arrogancia y frialdad…
    Sucedió que en el cumple de mi amiga Verónica fuimos todos incluida una de las pavas que más detestaba yo, Teresa Prieto, la tía era una lagarta que se dedicaba a levantarle los novios a las demás chicas del instituto. A mí, particularmente, no me hizo ninguna gracia verla en la fiesta pero no me quedó más remedio que aguantar…tomamos unas tapas variadas, conversamos, el cretino de mi ex se dedicó a estar más pendiente del móvil antes que otra cosa, si acaso, le perdí de vista durante un buen rato…entre tanto como idiota que era, aguardé hasta que regresara y, fue cuando le pregunté a Vero si le había visto y me contestó que había ido al baño acompañado por la susodicha. Me quedé muerta pues le pillé in fraganti sobándose con la lagarta…
     El muy miserable me dijo que eso no era lo que yo imaginaba y, para el colmo me echó la culpa y me montó un pollo, su acompañante se quitó de en medio y yo me llevé la peor parte…porque, no sé cómo se las gastó que al final perdoné ese ligero desliz y otros muchos más porque le quería muchísimo pero todo resulto una mentira tras otra…no había límites en él…pero yo sabía que ello debía de acabar y fue en las navidades pasadas de esta año cuando, vía whatssap le dije que se acabó…porque se dedicó a perderme con sus mentiras y su soberbia de niñato inmaduro y yo ya no quería pasarle ni una más…

           

 
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lunes, 13 de enero de 2014

Oscura cárcel de amor



               
             

                                 

   Te escribo desde esta fría y lóbrega celda sintiéndome cautiva y esclava de tu amor el cual busqué y no encontré en mis largas y oscuras noches de soledad. No negaré que, me encadené a tus mentiras de niño malcriado, acostumbrado a tenerlo todo sin dar nada a cambio. Por eso caí, fácilmente, en la red de tu engaño, dejando atrás lo que en su día fui, para convertirme en una marioneta rota y deshecha a manos de un truhán, insensible y perverso como tú.
   No veo cuando poder liberarme de este loco cautiverio que me trastoca y me empuja al vacío. Por hallar, no hallo un mínimo de paz y silencio, aun cuando, mi alma vague traspasando los férreos barrotes de esta nefasta celda, no encuentro consuelo para tan triste llanto y desasosiego…
  Mi cuerpo, en un tiempo fuerte y sano, se debilita solitario entre las llamas del olvido.
  Mi corazón, henchido de dolor y rabia, a penas es capaz de latir con fuerza y de sentir en medio de tan aterradora oscuridad…
  Mi mirada busca en el horizonte una luz que la ayude a sobrevivir a tanto sufrimiento y calvario.
  Si acaso mis noches se tornan eternas y frías mientras, al fondo, mi triste melancolía hace coros a una desgarrada canción de lamento entonada por alguien que en su día te amó y, a la que tú supiste engañar de forma sagaz. El recuerdo se ciñe sobre mí como una horrible tormenta surgida de la nada. Porque fuiste tú, quien me manipuló, haciéndome creer que me amabas y que formaba parte de tu vida, pero la realidad era otra bien distinta. Descubrirlo me sumió en una horrible y febril locura, si cabe, cuando te lo pregunté, no tuviste el valor de admitir tu falso amor sino que te jactaste ante tus amigos diciéndoles que nunca me habías amado…
   Aun así no pierdo la esperanza de huir de esta oscura cárcel de amor que, a duras penas, me atormenta y atrapa…por eso me refugio en el tiempo, mi mejor aliado, para que mi alma regrese a mí toda curada y así emprender una vida nueva al lado de alguien que sea digno de mi amor…

       
   

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