viernes, 1 de mayo de 2015

Morir y resurgir





                       


   Vientos tempestuosos que acechan en horas de mayor desconsuelo cuando las palabras se desvanecen, y nada apetece ni tan siquiera el anhelo de querer pronunciarlas en un instante en que la agonía exige con su voz apagada el frío abrazo de la muerte…cerrar los párpados eludiendo el sentir solo para morir y resurgir entre crespones negros, sintiendo como el corazón abrevia su latir, mientras el alma reza una plegaria, encadenada al capricho de quien asesta un golpe seco a la vez que exige serenidad y fidelidad a una emoción ya desahuciada, que se desangra, poco a poco, en la inquietud de un suspiro acabado y sepultado en el más oscuro vacío… 

© Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.