
Recuerdo haber amado
la esencia de las dalias
cuando mis manos albergaban alegrías
y mi aliento rezumaba entusiasmo;
ambos enlazados a un sueño refulgente
que hoy pernocta entre el frágil
trazo
de un verso desarmado
el cual no consigo leer,
pues el silencio acota mi ansias
mientras las horas transgreden
mi pecho agotado.
¿Qué soy?,
si no una palabra que expira
en tus labios embriagados por la ausencia.
© Propiedad
Intelectual. Charlotte Bennet.