domingo, 23 de febrero de 2014

Declaración de amor

                               


   
          Querida Laura:

  Lamento profundamente si el contenido de esta carta, despierta en tí un hondo malestar, pero has de entender que no soporto más esta situación. Si acaso, te ruego que disculpes mi osadía y atrevimiento si te confieso que llevo, un tiempo, amándote en completo silencio. No me preguntes cuándo surgió semejante sentimiento porque ni yo mismo lo sé. A veces, uno puede controlar ciertas emociones pero otras, en cambio, están  lejos de nuestro alcance, sencillamente porque brotan del alma...
  Admito que he intentando silenciar, de mil maneras, este loco corazón pero cuanto más he tratado de disimular mis emociones ante ti, éstos optaban siempre por rebelarse  contra mí, a sabiendas que solo somos dos buenos amigos que se aprecian y admiran mutuamente pero, no te voy a negar, que, de un tiempo a esta parte, siento la urgente necesidad de querer arriesgarme contigo. Si me lo permitieras, estaría dispuesto a conquistar tu corazón porque hoy, al igual que ayer, tu presencia habita en lo más recóndito de mi ser. 
  No hay ni un solo instante que no evoque tu cálida sonrisa, similar a ese suave soplo de aire fresco que inunda mi alma. No solo eres hermosa por dentro y por fuera sino que tus labios, jugosos y apasionados, son la eterna fruta prohibida del más bello paraíso, tus ojos, de mirada sublime y honesta, es el mar en el que navego en mis días grises donde impera la soledad…tu cuerpo es, ese océano en el que no dudaría en  perderme, una y otra vez, para toda la eternidad. Tu corazón, grande y noble, es el motor que bombea el mío cuando éste se desvanece justo cuando no estás a mi lado…
  Así mismo, te ruego que reconsideres mis buenos sentimientos sin tener en cuenta, mi humilde apariencia. Sé que no poseo fama ni fortuna pero sí un corazón que late estrepitosamente por ti y el cual no dudaré en entregarte...si ello fuera preciso.

                                      Tu amigo que te quiere y admira
                                                    Daniel. 


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