sábado, 8 de marzo de 2014

La inspiración



   
   Eres esa luz que me ilumina
cuando menos lo espero,
mientras me visitas, en silencio,
pura y sincera,
cubierta con un manto
de absoluta creación,
con la que me envuelvo,
cautivado y seducido,
por la curvatura
de tus estímulos y emociones,
los cuales describo
a través de sentidos escritos,
de amor y desamor,
que surgen espontáneos,
gracias a tu generosidad,
de la que me empapo,
para dar forma,
a mis personajes
dotándoles de vida,
similar a la que tú me das…
más no quiero
que te vayas de mi lado…
quédate y continúa
cubriéndome con este don divino
que hace de mí
un ser privilegiado
que adora lo que hace,
desde la humildad y la pasión,
que surgen desde mi alma,
solo para llegar
a esos corazones,
abatidos y desolados,
los cuales trato de revivir
con un soplo de aliento,
el cual me permite
estar más cerca,
de aquellos que me leen
con absoluto fervor,
mientras me dan fuerzas
para seguir navegando
por este hermoso océano
de absoluta creación… 


                       Para todos vosotros... con cariño, Charlotte :)



 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.        

Perdóname



 


  Perdón por no haber sabido
entregarte mi corazón,
como debía,
a través de fervientes palabras
de amor y dulces cortejos,
aquellos que pedías
con absoluta vehemencia,
y que yo ignoraba rudamente
sellando mis labios,
ahora resecos y marchitos,
ante  la devastación
que asola mi espíritu  
aquejado y ensombrecido 
por tu súbito vuelo precoz,
el cual me ha condenado,
a demabular solo
entre estas tinieblas,
que me engullen,
solo para hacer de mí,
un despojo humano,
abandonado en aquel lóbrego rincón,
donde nunca filtran
los rayos de sol…
más recaigo de rodillas
igual de abatido que arrepentido,
pensando en lo que fue
y lo que no ha sido,
pues me pudo el egoísmo
antes que el sentimiento,
y ahora que te he perdido,
yazgo apesadumbrado,
sumido en este laberinto
plagado de dolor,
sin más deseos
que bailar con la muerte…




© Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.        

Para siempre



                     

   Hoy hace siete meses que saliste por esa puerta para no regresar a mí lado. Algo que no esperábamos ninguno de lo que aun te seguimos queriendo con absoluto fervor…aquel aciago accidente te arrancó de nuestras vidas, sin tan siquiera quererlo, y lloré partiéndome en dos. De hecho deseé morirme contigo aquel día, ahora y siempre, pero nuestro hijo, que crece en mis entrañas, me da fuerzas para continuar, como también, sentir que tu recuerdo prevalece en nuestros corazones y, tanto, que tu aroma impregna toda nuestra casa, la cual sigue sumergida en sombras de completo silencio, quien trato de sortear, a ratos, rodeándome de tu familia y la mía, con los que converso y sonrío, muy a mi pesar. Pero lo cierto es que las lágrimas fluyen cuando menos lo espero, sintiendo ese dolor latente clavado en el alma, pero opto por cerrar los ojos solo para recordar tu bello timbre de tu voz, el cual me reconforta y aplaca mi tristeza, por unos leves instantes, porque todo es volver a llorar, una y otra vez, sin control aparente…
  Duele la rapidez con que te has ido sin llevarme, si quiera, contigo.
 Duele ver a tus padres fingiendo calma y naturalidad solo para que yo no siga sufriendo, algo que agradezco profundamente…
  Duele saber que nuestro hijo, el cual llevará tu nombre, vendrá al mundo sin poder conocer a su maravilloso padre pero, tu familia y la mía han resuelto unirse para que nuestro pequeño no sienta el mismo vacío que siente su madre, cuando está a solas consigo misma, rodeada de tantos recuerdos, porque es muy difícil despertase, sabiendo que ya no estás…pero intento sobreponerme viendo a tus padres y los míos,  ilusionados, pintando la habitación de nuestro hijo, tu madre ha bordado la colcha y la mía, las cortinas estampadas en tonos celestes. Todo está quedando a pedir de boca…como estas clases de preparto a las quea acudo por las tardes. Pero para serte sincera, preferiría quedarme en casa, aferrada a tu retrato mientras lloro en completo silencio, pero sé, que a ti no te gustaría verme de este modo, más aún, en mi estado de buena esperanza, por eso voy a intentar continuar caminando solo para luchar por nuestro hijo, sabiendo que siempre estarás a nuestro lado hasta el día que nos volvamos a encontrar, de nuevo…

                                            Tuya para siempre, Cristina...


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viernes, 7 de marzo de 2014

En el olvido



      

 Escribir versos es, amiga mía,
mi más admirado
remanso de paz,
donde  mi alma habita
cansada de vagar
entre estas brumas,
vacías y huecas,
que solo inciden
y persiguen enturbiar
mis agitados ánimos,
cuando menos lo espero…
más desespero desbordado,
todo acomplejado,
ante el infortunio,
que me acosa,
solo para condenarme
al más absoluto desdén,
por quienes decían
admirar mi arte,
en mis momentos
de máximo esplendor,
más hoy, convertido,
en una sombra vieja,
roída por el olvido,
nadie llama a mi puerta,
ni nadie me dedica
si quiera una sonrisa,
más huyo de este mundo,
incierto y cruel,
igual de detestable que inseguro ,
solo para refugiarme
en tus cálidos brazos
de leal compañera,
y hermosa damisela,
vestida de rimas y estrofas,
y variado repertorio…
más sé que nada pides,
ni nada exiges,
salvo la más bella lira,
la cual plasmo,
en este sentido poema
que fluye alborotado
igual que mi doliente corazón.  



© Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.