jueves, 10 de abril de 2014

La propuesta



                 
   Me atrapas con tu fascinante y provocadora brisa seductora, al mismo tiempo que te acomodas entre mis brazos quienes te envuelven con suma ternura. No dudas en clavar tu expresiva y cálida mirada en mí, mientras te relames toda juguetona, excitándome para poco después, proponerme, en un susurro, una tentadora propuesta, a la que no me puedo negar porque ambos buscamos y queremos gozar hasta la extenuación. De hecho el deseo no tarda en asomar, para ceñirnos en una apasionada entrega sensual, donde tu fogosa y sedosa lengua se entrelaza con la mía en un beso, largo y primitivo, que nos deja, sin aliento…mis manos recorren tu cuerpo, deslizándose por tu espalda hasta detenerse en tus redondeadas caderas, que acaricio, ardientemente, hasta lograr que exhales un profundo gemido, que me hace enloquecer…   
  Nos paladeamos entre sorbos de exaltada pasión, despojándonos, frenéticamente, de la última prenda…Tomas mi cuerpo avivando el fuego que quema mis entrañas, jadeo extasiado ante tus desinhibidas caricias de amor que provocan en mí una honda fascinación…Me saboreas entre espasmos de súbito placer. Te regocijas asumiendo el control mientras te desparramas sobre mí para guiarme dentro de tu maravilloso ser, iniciando, así, una trepidante carrera hacia el más sublime gozo… Boqueas y jadeas delirante ante mis acometidas, que nos envuelven y atrapan para poco después estallar ambos en un delicioso y espléndido embeleso… 





 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.  

lunes, 7 de abril de 2014

Inolvidable



  
     
  A veces me pregunto qué habría sido de ti y de mí, si tu afectación y mi naturalidad no hubieran reñido solo para acabar con aquello por lo que tanto creí y luché, motivado por un sentimiento que me embriagó, para poco después desilusionarme, sintiendo un dolor, frío y seco, que se clavó en mi pecho, mientras me doblegaba a un fiero e injusto sufrimiento que no merecía...
  Si acaso, aplacaba mi tormento refugiándome, inútilmente, en los recuerdos de un pasado, que a duras penas intentaba sepultar y que éste, acabó enterrándome en vida, porque cuanto más intentaba sobreponerme a tu terrible ausencia, la razón se resentía conmigo, entonando un preludio cargado de reproches, con el que mi corazón lloraba enmudecido, arrojándome a un piélago embravecido repleto de congoja y padecimiento, cuya corriente me impedía ver, con claridad, la superficie la cual ansiaba alcanzar para, así, desquitarme de ti y de tu esencia…pero fracasé estrepitosamente.
  Mientras tú, hoy, prosigues tu camino, con una asombrosa templanza y serenidad, yo, aún, sigo anclado en el tiempo, el cual parece haberse detenido para presentarme a una nueva amiga llamada soledad, cuya especialidad es infligir el más terrible silencio, pero supongo que ese es el precio que hay que pagar, cuando se da todo esperando recibir…la nada.




 © Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.