viernes, 18 de abril de 2014

Represión



   
                      
  Viví recluida en la más horrenda censura solo por haber nacido en una época y en un cuerpo que no era el mío. Durante un largo y penoso tiempo me retorcí, abatida y desesperada, por liberarme de esta enorme condena que pesaba sobre mi corazón, solo para encontrar mi propio camino, cubierto de obstáculos y prejuicios que fustigaban mi ser, mientras me ahogaba sumida en un mar de lágrimas, aderezadas con terribles agravios y rechazo por quienes solo veían en mi a un simple hombre disfrazado con lentejuelas y plumas multicolor que encumbraban mi verdadero yo a la más alta cima, donde sentía que era libre, aunque fuera por un leve instante…luego, todo se tornaba igual de gris que tenebroso, a la par que fugaz sobre todo en mis noches más frías, en la que no dudaba en buscar la grata compañía de mis semejantes, mientras las redadas hacían estragos en nuestras almas, arrojándonos a la propia decadencia de un constante temor a no sobrevivir a esos ríos plagados de odio y desprecio, que tanto daño nos causaron…
  No negaré que luché, con todas mis fuerzas, por salir ilesa ante esos vientos de auténtica represaría, que trataban de destruir a aquellos que malvivíamos en la más absoluta clandestinidad, a merced de un destino funesto e injusto, solo por ser quiénes éramos, sin haberlo elegido…





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