jueves, 24 de julio de 2014

No me pidas

                        


  No me pidas que vuelva a quererte, de nuevo, sencillamente, porque  ya lo hice tiempo atrás, durante aquellos largos paseos bajo hermosos atardeceres aderezados con palabras de amor que hicieron estragos en mi corazón…ahora enmudecido ante esta efusiva pasión que me ofreces, como si nada hubiera sucedido, y a la que no quiero doblegarme, tal y como solía hacer antes, alentada por mis emociones las cuales me empujaron al aciago error de enamorarme de ti, solo para ver, poco después, cómo todo iba desvaneciéndose a mi alrededor incluida la ilusión...
  Fue así como conocí el amargo sabor de la contrariedad y el desamor, pero sobreviví a la tormenta en completa soledad, así como al luto que supusieron tus constantes ausencias, mientras mi alma enamorada iba despertando de aquel nefasto sufrimiento…por lo tanto, no me pidas que vuelva a descender a ese oscuro abismo del que apenas acabo de emerger, sobre todo, cuando dices sentir un profundo afecto por mí… algo incierto, teniendo en cuenta que la falsedad vuelve a escogerte para que camines a su lado, mientras me prometes lo que nunca me has demostrado… 


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.
 

lunes, 21 de julio de 2014

Guerras

                        


   Buscamos vivir en armonía desde la tolerancia y el respeto sin importar la raza ni la religión que uno profesa…pero, por desgracia, no todos remamos en el misma dirección. Si acaso, a veces, vamos a la deriva aferrados a este inmenso galeón denominado universo, repleto de esclavos, fatigados y vencidos por el esfuerzo, empachados de hambre y frío, los cuales son obligados a remar, sin piedad, mientras sienten como el látigo fustiga sus almas  haciendo yagas en sus carnes, pues son despojados de todo cuanto poseen incluida su libertad, para ser luego arrojados a un océano de odio y rencor, donde el señor de la guerra, desde su privilegiado trono lanza mil cañones a babor y estribor, sobre una nación que yace dormida ajena a lo que se le viene encima…  
   Amaneceres teñidos de lamento y pesar que nadie quiere sofocar, ya que aquéllos que pueden optan por hacer oídos sordos ante tanta masacre…
  Cuerpos desencajados esparcidos como ganado, cuyos familiares y amigos tratan de dar sepultura en un sentido pesar…
  Almas inocentes que huyen despavoridas de los cañones de guerra, solo para buscar refugio en mitad de la nada…
 Corazones destrozados, que rebuscan entre los escombros de una ciudad despoblada, algún aliento de vida la cual espera agonizante a ser rescatada…
 Lágrimas de amargura, dolor e impotencia por los que tuvieron que marcharse en contra de su propia voluntad…
  Desfile de féretros expuestos a los ojos del mundo quien mira impasible el cortejo fúnebre, mientras el señor de la guerra es recibido entre vítores y aplausos por su excelente victoria…
   Entretanto el galeón, visiblemente restablecido de la batalla, vuelve a echarse a la mar a manos de otro nuevo y poderoso estratega militar, dispuesto a superar en violencia a su otro antecesor para así poder doblegar a los demás… 


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.

domingo, 20 de julio de 2014

Labios sellados

                                                                            


   Entrecierro mis ojos entregándome, por completo, a un hondo pesar que enmudece mis labios, mientras lloro en soledad, la cual va acomodándose a mi alrededor, con sumo descaro, aprovechándose de mi creciente desdicha y este irrefutable dolor que me acecha, empuñando una fría vara de hierro con la que intenta doblegar mi alma a un triste y aterrador sufrimiento, que fluye, cada vez, que evoco nuestro primer encuentro… 
   Recuerdo que fue la casualidad quien nos presentó, mostrándonos la grandeza de una afinidad latente, seguido por una complicidad que marcó nuestras vidas, al menos la mía…dado que ante mí se abrió una ventana de esperanza cuya brisa acarició mi ser, despertando, así, una bella ilusión plagada de emoción que me embelesó el corazón, pues quedé atrapada en un universo repleto de sentimiento, fruto de un anhelo que tú te encargaste de sepultar, lentamente, con tanto afán…logrando, así, que el desamor vuelva a mí con su indiscutible máscara de desencanto y amargura, solo para quedarse dormido en mis brazos, mientras veo como mi mundo vuelve a teñirse, injustamente, de oscuridad…


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.