viernes, 19 de septiembre de 2014

Vuelve conmigo

                                   
   Hoy volví a llorar, una vez más, en completa soledad, mientras una parte de mí se preguntaba qué fue de aquella pasión que embriagó nuestro corazón para que, de repente, tus sentimientos hacia mí se hayan enfriado con la misma premura con que tus ojos no son capaces de mirarme como lo solían hacer tiempo atrás, donde la felicidad nos sonreía con suma alegría, la cual ahora me rehúye al sentir que ya no me quieres como antes, dado que el silencio se ha instalado entre nosotros de un modo espeluznante... 
  No obstante triste es este pesar que inunda mí ser, incentivando que mi alma adolezca entre los recuerdos de un amor vivido, ahora agonizante tras la barrera del desaliento. Más miento si te dijera que por ti nada siento, puesto que no te puedo olvidar a pesar que lo intento…en medio de esta locura que se apodera de mi, la cual me alienta que te pida que vuelvas conmigo, porque sin ti el dolor emerge, lentamente, acompañado de sollozos, nefasta melodía impregnada de angustia quien ensombrece mi existencia sin piedad alguna…

                               Dedicado a Paula A., con mucho cariño. :)
                     ¡¡FELIZ FIN DE  SEMANA A TOD@S!! ¡¡ABRAZOS!!



 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Ángel sin alas

                                                 
    No quiero beber más de ese cáliz el cual me sueles brindar con la misma frialdad con que me lo sirves, pues remojas mi corazón haciendo que se encoja en una inquietante  tristeza que roza la más demoledora soledad, esa que me acompaña mientras que a tí la oscuridad te domina convirtiéndote en un espectro errante perdido en una amarga morada impregnada de devastación, donde apenas queda nada, salvo la sombra del propio sollozo…entretanto yo, ángel sin alas, permanezco atrapada entre las ruinas de esta pasión en la que ni mis ojos ni mis labios expresan emoción alguna, siendo el silencio mi mayor mentor… 
 Agonizados mis sentimientos, poco importa ya que el tiempo se haya detenido solo para enseñarme la amarga derrota que conlleva un amor envenado que jamás debió ser forjado, sino arrojado a la propia indiferencia, esa que tú me muestras cuando no soy de tu total agrado... 


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Lamento y pesar

                            


   Éramos como dos mástiles que izaban las velas de aquel hermoso velero que navegaba cargado de ilusión a través de un inmenso océano, donde  las aguas eran mansas, y el aire soplaba a nuestro favor, permitiéndonos avanzar a merced de aquel suave viento de esperanza, el cual nos prometió llevarnos a buen puerto, pero he ahí que algo cambió, no sé exactamente qué fue…pues vi cómo el cielo se ensombreció ocultando, así, el sol. El aire se volvió enrarecido, rasgando aquellas velas, y no hubo más que lamento y pesar, sobre todo cuando me percaté lo sola y triste que me había quedado sin dueño ni capitán, que fuera a tomar el control de aquella nave abandonada en medio de la intemperie…
  Solo las olas oyeron mi demoledora súplica, mientras mi alma se despedazaba entre sollozos de dolor que arrasaron mi corazón. No obstante no te guardo rencor, sino pena por cómo un aspirante a maleante, logró engatusarme con lindezas para que me embarcara en aquel pobre navío, hoy hundido en el fondo del mar…

 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.