jueves, 29 de octubre de 2015

La huida




                             



Llora la noche
sobre los cuerpos hambrientos
de un corro de niños
perdidos y asustados,
cuya inocencia dibujaba arcoíris
en un jardín amarillo,
impregnado de fragancias,
donde la alegría reinaba,
sin asfixiar las flores…
que hoy se profanan
con nubes de metralla…
sobre el alma
de los que han de escapar,
en contra de su voluntad,
 en busca de libertad…
en aguas universales
que destilan miedo…y esperanza…
a manos de instruidas sombras,
que juegan a socorrer al pobre decaído…
cansado y abandonado
en tierra de nadie.

© Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet.