3
Mi sombra se encoge,
buscando alivio
allá donde no alcanza a llegar.
Fui luz frente a tu oscuridad.
Amé sin reclamar, ante tu voluntad
colmada de frío y sal.
Pero ahora es el silencio quien manda:
dibuja tu rostro
hasta convertirlo en cerrazón,
mientras forja una balada
donde el amor es escarcha
y la memoria,
una sinfonía estéril
que no termina de morir.
©CHARLOTTE BENNET
No hay comentarios:
Publicar un comentario