sábado, 31 de enero de 2015

Eterna enamorada

                    

                      
                                    
   Cuentan que le escribió los más bellos versos de amor, solo para conquistarla puesto que de ella se enamoró desde el primer instante que la vio, perdiendo por completo la razón. No en vano, extasiado ante la premura de aquel repentino amor, no dudó en hacer un pacto con el tiempo para poder perseguir aquel sueño, rindiéndose por entero a aquel hechizo que lo encumbró como poeta universal…pues transformó su poesía en un traje hecho a medida para aquella que él consideraba su amada, quien lo contemplaba, feliz y risueña, percatándose de las luces y sombras de aquella mente delirante y privilegiada que solo pretendía compartir su corazón con aquella que anhelaba…
 -¡Mía!¡Mía!¡Solo mía!- profería extendiendo sus brazos al viento, el cual observaba su particular tormento, dado que aquel poeta loco, así conocido, no pudo evitar personificar a su amada reflejada en el mar donde dio un paso en falso…suscitando que su alma se elevara al cielo para, por fin, abrazar a la luna, su eterna enamorada...


 © Propiedad Intelectual. Charlotte Bennet