A quienes han recorrido este naufragio conmigo: Aquí, en la grieta donde la tempestad al fin descansa, hago una pequeña/ gran pausa. El viaje hacia lo profundo exige un respiro, un tiempo para apartarse de la marea y atender ciertos asuntos de la superficie. Por el momento, las aguas se quedan en calma y la voz se guarda en el abismo. Nos volveremos a encontrar en la siguiente marejada. Gracias por leer, por habitar este espacio y permanecer al otro lado de esta anatomía de un naufragio. :)
IV
No hay paz en esta profundidad.
El fondo no escucha:
solo engulle y calcina.
La superficie es un agujero lejano,
Anclado en mi retina
Como un cristal roto.
Aquí el naufragio
Es la única voz que me queda.
Mientras el tiempo acuna mis ansias.
No morí, solo me volví tempestad
que ahora roe la piel de este abismo.
©Charlotte Bennet
No hay comentarios:
Publicar un comentario