jueves, 20 de marzo de 2014

Loco deseo



  
                    
  Inhalo tu encantadora fragancia, impregnada en aromáticos pétalos de rosas, que me excitan haciendo arder todo mi cuerpo, el cual agoniza, infinitamente, ansioso por enterrarse dentro de tu ser para perderse por siempre en él. Más nos acoplamos y nos calentamos con fogosas caricias que abrasan los dilatados poros de nuestra piel… mis labios, cargados de promesas sin fin, aclaman los tuyos con absoluto fervor y pasión, la sangre no tarda en fluir, caliente, por nuestras venas pues, nos exploramos, febrilmente con un ardor incontrolado, donde el deseo aviva la apetencia de iniciar un furtivo ascenso, rebasando la línea de lo pecaminoso, totalmente, cegados y entregados por la necesidad, que juega con nosotros como si fuéramos marionetas…
 Me relames con bocados de exaltación, que cubren mi aliento, extasiado por el afrutado sabor de tu esencia y la mía de la que nos alimentamos hasta hartarnos, como si fuéramos dos náufragos perdidos en una isla desierta, disfrutando del más placentera exquisitez así como de la belleza de tus encantos de mujer…te doy lo que tú con tus ardientes labios y hábiles manos me das…saboreamos, en agitadas y delirantes sacudidas, la dulzura de este loco amor que nos embelesa y arroja a gritar y jadear, en cada larga y profunda acometida que nos roba el sentido, una y otra vez, antes de resquebrajarnos igual que un delicado cristal cuando cae contra el suelo... 




© Propiedad Intelectual. Todos los relatos, novelas y poesías que leéis están registrados. Charlotte Bennet.          

martes, 18 de marzo de 2014

Sin identidad



 
No supiste comprender ni apreciar lo bueno que había en mí, sino que te limitaste a destruir todo cuanto yo era, para convertirme en esa sombra exenta de personalidad y carácter sometida a tu voluntad, la cual no conocía límites ni miramientos salvo el más excelso egoísmo y crueldad. Todo debía de hacerse conforme a lo que tú ordenabas y exigías mientras yo, me afanaba en llevarlo a cabo, solo para complacerte pero luego el miedo se fue apoderando de mi ser. Ya no exigías sino que alzabas la voz, arrasando con todo lo que había a tu paso y fue así, como todo empezó...me empujaste, arrinconándome contra esa oscura vertiente repleta de temor y padecimiento, dónde tú dominabas y controlabas todas mis emociones, sin poder hacer yo nada al respecto…excepto llorar, en completo silencio, fragmentándome en cachitos de hiel amarga que fue impregnando mi aliento…
  Las horas, los días, los meses y los años fueron transcurriendo con la misma severidad con que te fuiste transformando en un verdadero monstruo carente de sentimientos y corazón, que disfrutaba dando golpes al aire, todos ellos lacerantes que partieron mi alma en dos y…morí tras esas cuatro paredes, odiándote y odiándome,  deseando tu muerte antes que la mía propia, en cada sentida lágrima y en cada estrepitosa caída…más quiso la Divina Providencia rescatarme de ese abismo, enviándome a un ángel, quien me tendió la mano, asesorándome para encontrar el camino de vuelta a la vida, algo que tú tratabas de impedir, a toda costa, pero opté por luchar solo para liberarme de esas cadenas que me ataban a ti, aún así, sé que no es tarea fácil desligarme de todo cuanto concierte a tu diabólica estampa, pues sigues revoloteando como un buitre carroñero dispuesto a devorar, más aún, mis entrañas, algo que no voy a consentir porque seguiré peleando, contra viento y marea, para recuperar aquello que me quieres arrebatar con tanta intimidación y esa no es otra, que mi libertad…



                         NO, A CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA Y/O VEJACIÓN
                                                    CHARLOTTE   BENNET
   


   © Propiedad Intelectual.  Charlotte Bennet.         

lunes, 17 de marzo de 2014

Magia



                 
   Siente la magia que envuelve nuestros cuerpos entrelazados por la pasión y el deseo, que emanan a raudales y que nos confinan a ese espacio alejado de la civilización, donde tú y yo, nos devoramos como fieras salvajes, embriagados por la necesidad de comer y beber uno y del otro…más no dudamos en ponerlo en práctica pues, tus labios son esa exótico fruto tropical cuyo dulce jugo exprimo con mi lengua, chupando y lamiendo cada gota, robándote, así, el aliento, el cual comparto contigo a medida que me sacio… tu piel es ese exquisito manjar hecho para el mejor paladar que degusto fascinado, succionándolo, palmo a palmo, entre estallidos de jadeos y gemidos que me incitan a seguir saboreándote hasta la saciedad…
  Tus voluptuosas curvas se moldean en mis manos mientras me pierdo en explorar la suavidad de tu enhiesto cuello, que mordisqueo y relamo extasiado como todo lo demás…más buscamos traspasar la frontera de lo que siempre se nos ha negado, por parte de aquellos que nunca nos quisieron y se fueron de nuestro lado…pero hoy, nos adoramos y nos probamos sin restricciones, entre ardientes besos y caricias que fluyen haciéndonos enloquecer de gusto…nuestros cuerpos arden ante la imperiosa necesidad de unirnos en ese bella danza carnal, la cual nos introduce a ese universo dominado por la más absoluta fogosidad, donde ninguno tenemos el control sobre nosotros mismos pues, damos y recibimos sin esperar nada a cambio, salvo sentir y experimentar, el más sublime gozo que brota en forma de deliciosas sacudidas que nos dejan rendidos y exhaustos… 






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