martes, 20 de enero de 2026

TRAGEDIA EN ADAMUZ

 

   

     Hoy no quiero excederme, sino solidarizarme con los familiares y amigos de las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). Un tren descarriló y chocó frontalmente con otro. Hubo muchas vidas perdidas, heridas abiertas; familias y amigos rotos de dolor. Es un momento delicado y muy triste, que nos recuerda lo frágil que es todo y cómo la vida puede cambiar en una fracción de segundo. Sin embargo, incluso en la tragedia, la humanidad brilla: vecinos ayudando, equipos de rescate que no descansan, gestos de coraje y solidaridad. Duele enfrentar lo inesperado porque nunca se está lo suficientemente preparado para la pérdida, y menos en esta terrible circunstancia. D.E.P

jueves, 8 de enero de 2026

LA IMPUNIDAD DE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL.

 

      Procuro mantenerme informada de lo que sucede en el mundo, aunque muchas veces la actualidad se vea teñida por la tragedia. Dicha  tragedia tiene nombre, apellidos y una familia rota. Ayer, Renee Nicole Good tenía… UNA VIDA, y le ha sido arrebatada brutalmente. Murió en Minneapolis tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Lo inquietante no es solo el hecho en sí, sino lo que vino después: versiones oficiales que no encajan, imágenes difundidas en redes sociales que contradicen el relato de las autoridades y que duelen casi tanto como su trágica muerte. Dicen que fue necesario el uso de la fuerza porque estaba justificado. Pero las imágenes grabadas muestran otra cosa bien distinta. ¿En qué momento se normalizó que una intervención policial termine con una persona abatida a tiros? ¿Y por qué no permitieron que aquel médico, que estaba ahí, la socorriera? Existen protocolos. Existen formas de dar el alto, de reducir, de detener. Existen alternativas que no pasan por disparar contra una persona hasta matarla. Lo ocurrido no fue un accidente inevitable: fue una decisión que derivó en una muerte violenta. Y las decisiones, especialmente cuando provienen de quienes ostentan el poder y las armas, deben rendir cuentas. Este no es un caso aislado. Se inscribe en un contexto de violencia institucional en Estados Unidos, ligada a las políticas migratorias y al papel de agencias como ICE, cuyo historial está marcado por abusos y el uso excesivo de la fuerza. Cuando el control migratorio se ejerce desde el miedo y la deshumanización, el resultado es este: vidas truncadas y familias rotas.

    Lo más peligroso no es solo que una persona muera a manos de un agente del Estado, sino que esa muerte quede archivada en un informe guardado en un cajón y que el relato oficial intente justificar lo injustificable. Cada vez que eso ocurre, el mensaje es claro: hay vidas que valen menos. Y no debe ser así.  Ha muerto una persona, y eso exige verdad, transparencia, justicia. Exige una investigación independiente, responsabilidades claras y consecuencias reales y legales. No comunicados vacíos ni excusas técnicas. Justicia. Porque si la autoridad que debe proteger al ciudadano se convierte en una amenaza, la democracia se debilita. Y porque aceptar estas muertes como “daños colaterales” nos convierte en cómplices de un sistema que las permite… Y que, hoy por hoy, está liderado por un narcisista megalómano como Trump. ¿Y este aspira a hacerse con el PREMIO NOBEL DE LA PAZ?

 #JusticiaParaRenee #NoMásViolenciaPolicial #JusticiaParaTodos.

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              


martes, 6 de enero de 2026

LAS REBAJAS...¿TIMO O GANGA?

 

    Las rebajas son, sin duda, uno de los momentos más esperados del año, pero muchas veces nos dejamos atrapar por esas ofertas que parecen de otro mundo, sin darnos cuenta de que lo que creemos que es una ganga puede ser, en realidad, un truco de marketing. Nos engatusan con esos “descuentazos” que nos llaman la atención, pero lo que hacen es subir los precios antes para luego poner un descuento que no es tan increíble como parece. O lo peor: te venden ropa vieja, tallas raras, colores que no van con nada… ¡pero como está rebajada, nos creemos que es una súper oferta! Ojo con esto, también.

   Al final, nos venden la idea de que estamos ahorrando, pero lo que realmente hacemos es gastar dinero en exceso... Pues compramos por impulso solo porque “está barato”. Y si nos ponemos a pensar... ese “barato” no es tan barato como nos lo quieren pintar. Hay que estar atento en ese sentido... En muchas ocasiones estamos comprando algo que ni siquiera cuesta esa cantidad, o que ni siquiera necesitamos solo porque nos hacen sentir que si no lo compramos al instante, se va a acabar. Y lo cierto es que esas ofertas nunca son tan exclusivas, y si no las compras hoy, el producto seguirá ahí mañana a no ser que haya una invasión alienígena adicta a las compras... Así que la clave para comprar en rebajas está en:

    • Hacer una lista de lo que necesitamos realmente. Esto te ayuda a centrarte en lo importante y no caer en compras compulsivas, y absurdas.

    Poner un límite de gasto. Fija un presupuesto, y no salgas de él aunque te fusilen. Sé que es complicado, pero tú puedes. Piensa en la cuesta de enero. Eso te frena un poco…  

    Comparar siempre los precios. Esto es muy importante. Levanta esa etiqueta con el  “descuento” y mira el precio original. Comprueba si te compensa o no pagar ese dinero por esa prenda aparentemente rebajada.

    No comprar por comprar. A menudo compramos ropa que ya tenemos, y que está invernando en el armario, y que luego acabas donando.

      Espero que estos consejos te sirvan de algo...¡Feliz rebajas!

domingo, 4 de enero de 2026

LA CAÍDA DE UN DICTADOR: ¿JUSTICIA O ESTRATEGIA GEOPOLÍTICA?

 

    Cuarto día del año. Para unos, un libro aún en blanco. Para otros, un “cambio” que sacude a Venezuela. Mientras Ucrania arde y Oriente Próximo apenas aparece en las noticias, todos miran la captura de un horrible dictador que ni él mismo esperaba, porque creía ser invencible e intocable. Pero existe la justicia divina… aunque, esta vez, se haya manifestado a través de otro personaje mediático, narcisista y polémico como Trump. No sé cuál de los dos es peor. Lo cierto es que Venezuela está en el ojo del huracán por tantos años de injusticias, corrupción, represión, crisis humanitaria... Y ahora por un hecho tan relevante en la historia de Venezuela. La caída del dictador ha dividido a países y organismos internacionales: Algunos celebran el fin de una era opresiva. Otros denuncian la intrusión y el secuestro  acusando a Trump de querer adueñarse de los recursos naturales del país para explotarlos y enriquecerse.

      Aquí, la línea entre poder y justicia nunca ha sido tan borrosa, aunque la gran pregunta que muchos nos hacemos es: ¿qué va a ser de Venezuela? Puede que haya un cambio real, esa ansiada transición política y la reconstrucción de un país que merece resurgir de las cenizas. O puede que ello no ocurra, y que la división, las tensiones internas y el caos vuelvan a surgir. 

       A nivel mundial, surge una pregunta incómoda: ¿Se juzga a los líderes por sus actos o por los intereses de quienes controlan el mundo con mentiras, manipulación y discursos de paz mientras saquean refinerías?

    Mientras tanto, el pueblo observa. Con miedo. Con esperanza. Con juicio. Con preocupación, pues la historia de Venezuela sigue escribiéndose entre el poder, y la lucha de quienes solo queremos la paz.

#Venezuela #JusticiaOPolitica #MundoObserva

 

           Hoy no quiero excederme, sino solidarizarme con los familiares y amigos de las víctimas del trágico accidente ferroviario o...