Las rebajas son, sin duda, uno de los momentos más esperados del
año, pero muchas veces nos dejamos atrapar por esas ofertas que parecen de otro
mundo, sin darnos cuenta de que lo que creemos que es una ganga puede ser, en realidad, un truco de marketing. Nos engatusan con esos “descuentazos” que nos llaman la
atención, pero lo que hacen es subir los precios antes para luego
poner un descuento que no es tan increíble como parece. O lo peor: te venden
ropa vieja, tallas raras, colores que no van con nada… ¡pero como está
rebajada, nos creemos que es una súper oferta! Ojo con esto, también.
Al final, nos venden la
idea de que estamos ahorrando, pero lo que realmente hacemos es gastar dinero en exceso... Pues compramos por
impulso solo porque “está barato”. Y si nos ponemos a pensar... ese “barato” no
es tan barato como nos lo quieren pintar. Hay que estar atento en ese sentido... En muchas ocasiones estamos comprando algo que ni siquiera cuesta esa cantidad, o que ni siquiera necesitamos solo porque nos hacen sentir que si no lo compramos al instante,
se va a acabar. Y lo cierto es que esas ofertas nunca son tan exclusivas, y si
no las compras hoy, el producto seguirá ahí mañana a no ser que haya una invasión alienígena adicta a las compras... Así que la clave para comprar
en rebajas está en:
• Hacer
una lista de lo que necesitamos realmente. Esto te ayuda a centrarte en lo
importante y no caer en compras compulsivas, y absurdas.
•Poner un
límite de gasto. Fija un presupuesto, y no salgas de él aunque te fusilen. Sé que
es complicado, pero tú puedes. Piensa en la cuesta de enero. Eso te frena un
poco…
•Comparar
siempre los precios. Esto es muy importante. Levanta esa
etiqueta con el “descuento” y mira el
precio original. Comprueba si te compensa o no pagar ese dinero por esa prenda aparentemente rebajada.
•No comprar
por comprar. A menudo compramos ropa que ya tenemos, y que está invernando
en el armario, y que luego acabas donando.
Espero que estos consejos te sirvan de algo...¡Feliz rebajas!