miércoles, 4 de diciembre de 2013

Oscar Wilde



            ¡Buenas tardes guapísimos!
    ¿Qué tal estáis llevando la semana? ¡Espero que disfrutándola a tope!…Jajajaja….
    Como ya os vengo anunciando tengo preparados varios post muy chulos que espero que os gusten. Así que atentos a los próximos días… jajajaja.
   Hoy os presento a uno de mis escritores favoritos y ese es otro que el gran Oscar Wilde (Dublín 1854-París 1990). Fue, sin duda, un prolífico dramaturgo, un excelente poeta y un gran ensayista. También escribió varios cuentos. Si cabe fue todo un genio  de su época. Entre sus obras cabe destacar:
- El retrato de Dorian Gray, 1890. Brillante. Leí el libro y vi la adaptación cinematográfica protagonizada por Ben Barnes y Colin Firth, cien por cien recomendable.
- El abanico de Lady Windermere, 1892. Divertida e ingeniosa. Es una obra teatral en la que no falta humor y malos entendidos sobre un matrimonio pudiente cuya esposa cree que su marido le es infiel. Vi, también, la adaptación cinematográfica. Todo un clásico. ¡No os la perdáis!….
-La importancia de llamarse Ernesto, 1895. Divertida. Es una comedia teatral cuya trama se desarrolla alrededor del protagonista John (o Jack) y Ernest, su hermano ficticio. La película (2002) dirigida por Oliver Parker no logró llamar mi atención pero sí la interpretación de Rupert Everett.  
-La balada de la cárcel de Reading, 1898. Muy emotiva. Es un extenso poema escrito por Wilde después de su excarcelación de la prisión de Reading. Os animo que  la leáis dado su impactante contenido lírico.
  Podría seguir desmenuzando más obras literarias de Wilde pero no acabaría nunca y no quiero aburriros…jajajaja…así que hoy, al menos, voy a centrarme en una en especial porque me encanta y esa no es otra que De profundis (1897). Puede que  que no os suene o tal vez sí. Ojalá. De todas maneras aquí estoy para poneros un poco en tesitura.
   De profundis es una larga epístola (128 páginas) escrita por Wilde mientras estuvo cumpliendo condena en la cárcel de Reading (Londres) acusado de sodomía. Dicha carta es una honda reflexión hecha tras los barrotes y va dirigida al que fuera su joven amigo y amante; Lord Alfred Douglas, más conocido como Bossie. Wilde por aquel entonces gozaba de fama y prestigio hasta que Douglas se cruzó en su camino para hundirlo en la más absoluta miseria. Por ello me encantaría que viajaseis conmigo en el tiempo para que podáis entender el por qué de la obra….¿vale?
   Cerrad  los ojos y retrocedamos a marzo de 1895, una fecha que marcó la vida de Wilde pues ahí es cuando comenzó su ruina…cuentan los expertos que el padre de Bossie, el marqués de Queensberry, no veía con buenos ojos que su hijo se relacionara con el poeta dado los crecientes rumores de homosexualidad que envolvía al autor. Por aquel entonces, Wilde tenía esposa e hijos y había tenido relaciones sexuales con otros hombres. Pues bien, guiado por su aparente homofobia, lord Queensberry,  inventor de las reglas del boxeo moderno, optó por dejar una nota en el club que Wilde solía frecuentar y cuyo contenido era: "Para Oscar Wilde, ostentoso somdomita”.  El grave error del poeta fue caer en la provocación en vez de añadir a dicha nota una respuesta jocosa dada la falta de ortografía del marqués (no sé si os habéis dado cuenta pero escribió somdomita en lugar de sodomita). Por otro lado Bossie instó a Wilde que denunciara a su padre por injurias y calumnias pues comenzaba a estar harto de él. A raíz ello, tuvo lugar un juicio con un Oscar Wilde en su máximo esplendor. El proceso judicial que, en principio, iba a favor del poeta se volvió en contra de él por las pruebas que el abogado del marqués mostró -unas cartas de amor que Wilde enviaba a Bossie- resultaron definitivas para la condena de Wilde. El autor fue acusado del "peor de los pecados" y condenado a dos años de trabajos forzados en la cárcel de Reading….  
     Así surge De profundis. Está escrita en primera persona. Si la lees te darás cuenta que es una obra maestra, triste, conmovedora, irritante, reflexiva y muy espiritual. Lo primero que te encuentras es a un Oscar Wilde despechado pues se siente profundamente abandonado y dolido con su joven amante. Le puede la ira, la tristeza, la culpa y el arrepentimiento. También te das cuenta que la obra, en sí, no es una crítica dirigida a su amante- amigo sino a sí mismo por haber sido tan débil y ceder a los caprichos del susodicho.
    Creo que si Wilde no hubiera amado tanto a Bossie, tal vez, habría llevado su condena de otro modo. No habría sufrido en esa fría celda. Lo que él- a mi entender- buscaba era que su amante le correspondiera al amor que le profesaba bien en forma de carta o una visita hecha a la cárcel pero Wilde no recibió ni lo uno ni lo otro sino que padeció solo la agonizante espera. Es evidente que Bossie utilizó el amor que sentía Wilde por él solo para aprovecharse del poeta pues según el mismo relata, cubrió, con creces, los deseos y caprichos de su amante-amigo hasta el extremo de llevarlo a la bancarrota. También lo acusa de ser el culpable de perder la custodia de sus dos hijos, pues en la carta le reclama que gracias a la condena, no iba a poder   vivir con ellos porque la justicia lo consideraba un padre indigno. El dolor acumulado de Wilde a lo largo de la obra es aterrador hasta el extremo de hacerte estremecer…
   Recuerdo que cuando la leí, lloré. Más tarde llegué a la conclusión de que Wilde era una víctima de Douglas y que aquél lo aborrecía pues lo describe como un ser egoísta, infantil, vanidoso, violento, mimado, poco culto, malagradecido, impulsivo pero me equivoqué notoriamente porque, casi al final de la misma, el autor perdona a Bossie por todo el daño causado y asegura estar dispuesto a empezar de nuevo…de hecho después de la excarcelación de Wilde, éste volvió al lado de su amante. Vivieron juntos unos meses cerca de Nápoles hasta que la amenaza de sus respectivos familiares de retirarles sendos fondos económicos terminó por separarles definitivamente. Wilde regresó solo a París bajo un nombre falso, Sebastian Melmoth. Murió prácticamente en la indigencia, con un corazón destrozado y una abrumadora soledad…
     Un poco triste la historia de este gran monstruo literirio...¿no creéis? 
  Espero vuestras opiniones...entretanto...¡¡¡feliz tarde, guap@s!!! Hasta mañana....muaksssss.
        
                      Oscar Wilde                              Lord Alfred Douglas, ¨Bossie¨



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