Muchos
sabéis ya que mi "arma" favorita son las letras. Con ellas sé que
puedo llegar hasta ti allá donde estés. Y desde aquí, con esta voz escrita,
quiero expresar el dolor, la impotencia al ver las imágenes del horror, pero también siento una esperanza firme
frente a la barbarie que sigue desgarrando a tantos otros países en guerra. Por eso, hoy, vuelvo a escribir porque no sé callar.
En Gaza, miles de civiles —mujeres, niños, familias enteras— mueren masacrados sin tregua. Durante años, el mundo solo observaba la barbarie. Pero, por
fin, comienza a reaccionar. Se escuchan esas voces de protesta desde diferentes rincones del
planeta. Y eso, aunque parezca insuficiente,
ya es un logro. ¡Gracias! Aunque aún hay mucho por hacer, ya que el horror no se
detiene con unas protestas, sino que hay que sentar en un banquillo a quienes cometen actos criminales de guerra contra toda una población ...De hecho, en Ucrania los misiles siguen cayendo sembrando
el miedo, la muerte... ¿Dónde están las sanciones reales? ¿Las
condenas firmes? ¿El límite moral que nunca debió cruzarse? Y no son los únicos. Sigue
habiendo pueblos enteros torturados y oprimidos por regímenes autoritarios,
olvidados por los medios, silenciados por la indiferencia. Personas que sufren,
mientras los poderosos miran a otro lado… o, peor aún, culpan al pueblo
invadido de lo que
les ocurre.
Esto no
va de religión.
No va de razas ni de banderas.
No importa qué país tiene más o menos.
Esto va de vidas humanas. De niños que no volverán a jugar. De madres que entierran a sus hijos. De hospitales bombardeados con gente dentro. De civiles asesinados.
“Quien no conoce su historia está condenado
a repetirla.” Sí. Y aquí estamos, repitiéndola. Los nuevos genocidas siguen ahí. Respaldados por líderes que
juegan a ser dioses. La impunidad se
premia. El horror se normaliza. Los nombres cambian, pero los métodos son los
mismos. Mientras algunos intentan silenciarnos con la represión y el miedo, otros
elegimos hablar alto
y claro: ¡¡NO MÁS
GUERRAS!! ¡¡NO AL TERRORISMO!! ¡¡NO AL GENOCIDIO!!
Y sí… aún me aferro a la esperanza. A la
certeza de que todavía hay conciencias despiertas. Que existen personas que no
miran hacia otro lado. Que entienden que la empatía no entiende de fronteras, ni religiones, ni de color de piel. Que saben que el silencio también mata. Hoy, más que
nunca, necesitamos seguir alzando la voz. Unos desde las calles. Otros desde
las redes. Yo con mi arma favorita: la palabra. No podemos fingir que no está pasando nada en el mundo, porque
está sucediendo a tiempo real.
Cada mensaje, cada publicación, cada acto de solidaridad cuenta. No se trata solo de
dar un “me gusta”. Se trata de alzar la voz. De compartir. De actuar. De ayudar, y demostrarles a los que sufren que no están solos/as. Sigamos apoyándoles frente a la impunidad. Démosles
visibilidad al horror que padecen a manos de los sanguinarios. Porque si a esas personas no se les ve, el mundo tampoco los verá.
Que
nadie te silencie. Que tu voz sea un símbolo de libertad que otros no
tienen porque le han sido arrebatada vilmente.
CHARLOTTE BENNET
#AlzaTuVoz #Paz #Libertad #HumanidadYSolidaridadPorEncimaDeTodo